viernes, 12 de febrero de 2016

Así como hay historias que nos hacen ver un poco de luz en el futuro y nos dicen que tiempos venideros nos traerán muchas cosas buenas, están también las distopías. Una distopía, literalmente, es una anti-utopía; para nada un lugar feliz. Normalmente las historias distópicas nos presentan un futuro en que las condiciones de vida son miserables y existen elementos como la pobreza, opresión, guerra, segregación, violencia, terror y un largo etcétera, lo que nos presenta una sociedad sumida en desgracias, sufrimiento y coraje.
Las historias distópicas han existido desde tiempos inmemoriales. Asi mismo lo describía un poco como el efecto Frankenstein, en el cual los avances tecnológicos podrían volverse en nuestra contra en más de una manera. Es un tema recurrente en el cine y en la literatura, simple y sencillamente porque es como ver el peor escenario posible de nuestro futuro. Y nada nos llama más la atención que nuestro futuro.
Debo confesar que como género cinematográfico es uno de mis favoritos. na de mis peliculas favoritas de distopia es Terminator.
La guerra entre las máquinas y la humanidad está en su punto más álgido. Pero para bien o para mal, la batalla decisiva entre estas dos fuerzas no se llevará a cabo en ese futuro, sino en 1984. Un robot asesino es mandado al pasado por las máquinas para tratar de dar muerte a Sarah Connor, al parece ser una mujer ordinaria pero cuyo hijo será el líder de la resistencia.
Explosiones, robots, escopetas y Arnold Schwarzenegger como un musculoso robot asesino con un acento gracioso. Si a esto le sumamos una buena historia en general y la dirección de James Camaron. Terminator es una pelicula tipica de este genero.

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